Movilidad académica: estrategia para complementar la formación y diversificar la visión cultural de los estudiantes

  • Se emiten dos convocatorias al año para que los alumnos puedan vivir esta experiencia

La movilidad nacional e internacional de estudiantes de nivel superior es una estrategia significativa para complementar su formación académica y diversificar su visión cultural. En la BUAP, a través de la Dirección General de Desarrollo Internacional (DGDI), cada año se emiten dos convocatorias para que los alumnos de licenciatura tengan acceso a esta oportunidad.

Actualmente, la BUAP tiene colaboración con 39 países, por medio de 385 convenios firmados con 255 instituciones de educación superior. Si bien no todos son de movilidad estudiantil, al menos el 70 por ciento de estas universidades abre sus puertas para recibir a estudiantes de la Máxima Casa de Estudios en Puebla, así lo informó Francisco Javier Rico Báez, coordinador del área en la DGDI.

La oferta de movilidad para los alumnos BUAP se incrementa con la participación en redes o programas especiales que permiten a los jóvenes cursar materias en otras instituciones, con las cuales no se tiene un convenio como tal. Por ejemplo, la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDAL) cuenta con el Programa Académico de Movilidad Estudiantil (PAME), en el cual está la institución.

“También trabajamos con la red UMAP (University Mobility in Asia and the Pacific), mediante la cual se establece colaboración con universidades de Asia-Pacífico, donde nuestros estudiantes pueden ir, a pesar de no existir convenio con esas instituciones”. La ventaja de estas redes es la participación de una amplia gama de universidades.

En cuanto a la movilidad nacional, el funcionario indicó que se trabaja con convenios específicos, a través del Programa de Cooperación Académica Interinstitucional (PROCAI), al cual están adscritas todas las universidades del país que forman parte de la ANUIES.

La gestión de estos convenios o redes permite a los estudiantes BUAP cursar un semestre en otra institución, del país o del extranjero, sin que solventen tasas académicas; es decir, están exentos de pagar por créditos académicos. Otro de los objetivos que se cumple es el reconocimiento de las materias que van a cursar, porque al existir un convenio o colaboración se les garantiza que serán reflejadas en su historial académico.

Asimismo, los estudiantes se van con un apoyo económico complementario por parte de la BUAP que se otorga a través de una convocatoria, posterior a la selección de quienes realizarán el intercambio académico. También pueden gestionar becas externas de mayor monto con otros organismos externos, como Santander Universidades, la SEP o la Alianza del Pacífico, conformada por México, Colombia, Chile y Perú. Esta última brinda al beneficiario el hospedaje, la manutención y el vuelo. 

En cuanto a la demanda por parte de los alumnos de la BUAP, España concentra 50 por ciento de las postulaciones, seguida de Colombia, Chile y Perú.  Hay quienes viajan a Francia, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos, por mencionar algunos países. Respecto a las facultades que más estudiantes moviliza, Francisco Rico mencionó Administración, Medicina y Arquitectura; así también, Ingeniería, Artes Plásticas, Derecho y Relaciones Internacionales.

Para participar se emiten dos convocatorias anuales. La primera, correspondiente al periodo de primavera, se abre en mayo y se cierra en julio; y la segunda, otoño, en octubre. Entre los requisitos está un promedio de 8.5, no adeudo de materias, además de tener cubierto 35 por ciento de los créditos de la carrera y un máximo de 75 por ciento.

“Queremos que los estudiantes ya hayan pasado por un proceso de adaptación universitaria, pero al mismo tiempo no con un avance tan significativo que les impida cursar materias formativas en otras instituciones”, precisó el maestro Francisco Rico.

Si se postulan a países como Alemania, Francia, Reino Unido o Estados Unidos también es requisito un certificado del idioma, generalmente un nivel intermedio avanzado. Los estudiantes que viajen a un destino hispanoparlante, si acredita conocimiento avanzado en un segundo idioma, es una ventaja en la selección, aunque no es obligatorio.

Es así como cada año la BUAP impulsa a cientos de jóvenes para que integren a su formación nuevas experiencias de aprendizaje, a través de la internacionalización.

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